Qué cambia esta herramienta
Indenta un árbol SVG sencillo para editarlo. La sangría y los saltos de línea revelan la estructura y conservan los elementos admitidos. La sangría deja ver los grupos de un SVG y facilita editarlo manualmente. Geometría, coordenadas, rellenos y transformaciones se conservan. El resultado no simplifica rutas ni reduce de forma agresiva el tamaño de la imagen.
Conoce el formato
SVG es un vocabulario XML para gráficos vectoriales. Sus elementos describen geometría, texto, pintura, transformaciones y definiciones reutilizables; los atributos determinan el dibujo. Un SVG formateado facilita ver grupos y formas anidados; uno compacto reduce espacios entre nodos formados solo por elementos. Ninguna operación modifica coordenadas de rutas, simplifica geometría ni elimina definiciones sin uso. Un optimizador visual completo tomaría más decisiones basadas en el resultado renderizado. El editor exige una raíz svg sencilla y bien formada y rechaza declaraciones, comentarios y CDATA. Tras el cambio, representa el archivo a varios tamaños y comprueba texto, viewBox y referencias.
Un proceso fiable
Formatear resulta útil al revisar o depurar, porque la sangría puede revelar un nivel de anidación perdido o un elemento inesperado. Pega un fragmento completo y representativo y aplica el formato una vez. Lee la salida desde la estructura exterior hacia dentro; observa dónde comienza y termina cada elemento, bloque o cláusula. Esta página no pretende actuar como compilador de todas las extensiones del lenguaje y puede rechazar construcciones avanzadas. Después de copiar la salida, usa el validador o las pruebas habituales del proyecto donde se aplicará. Si vas a guardar el texto formateado en el repositorio, revisa las diferencias para detectar cualquier cambio inadvertido en literales o valores de datos.
Comprueba el resultado
Conserva el original junto al resultado y prueba primero un ejemplo pequeño conocido antes de procesar un documento grande. Compara el contenido significativo, no solo el tamaño del archivo o el número de líneas. Revisa nombres, cadenas entre comillas, caracteres no ASCII, finales de línea y campos repetidos tras la transformación. Un resultado legible no valida un esquema, no demuestra que el código se ejecute ni que los datos sean seguros para publicar. Este sitio procesa el texto en el navegador y muestra la salida como texto, pero al pegarla en otra aplicación se aplicarán las reglas de esta. Si la herramienta rechaza una entrada, identifica la construcción no admitida y utiliza un analizador especializado cuando haga falta.